Amar es pensar en tres: Tu, yo, nosotros...; amar no es el simple hecho de caricias y besos, amar es sentir en plenitud tu corazón, sentirlo lleno, de deseos, sentir cada latido fuertemente dentro de ti, sentir tu sangre corriendo en tus venas, dándote fortaleza para enfrentar cualquier reto.
Amar es gozar tu vida, pues sin amor no hay vida, todo el mundo ama a algo o a alguien, amamos a nuestros padres, a nuestro equipo de fútbol, a Dios, a la vida.
Pero no todos pueden amar a otra persona que de un momento a otro entra en su vida, para quedarse y no salir, para invadir su mente y corazón, sus acciones y pensamientos, para que la mires todo el tiempo, desde la ventana de tu corazón.
El primer amor quizás es el amor verdadero, no lo sé, aun no vivo lo suficiente, pero en 14 años de vida me he dado cuenta que a partir de que te enamoras de alguien, tu vida no será igual. Dependerás de ella en cada momento, no podrás dormir, no podrás comer, no podrás pasar ni un solo instante de tu vida sin pensar en esa persona a la que ya has entregado tu corazón.
Amar no siempre es un sentimiento recíproco, amar puede dar vida pero también puede quitarla, el amor es peligroso cuando se transforma en odio y olvidas que tanto dependías de aquella persona a quien querías, y lo único que piensas es en perjudicarla.
Enamorarse no es amar, pues amar es eterno, enamorarse es mirar con perfección a tu pareja mientras que amar es comprender los defectos y virtudes de ella, amar no es buscar el paraíso, amar es estar en el paraíso.
El amor no es algo que se encuentra en un diccionario, o en el parque, el amor no se puede buscar, pues el amor llega a ti, tarde o temprano, el te encontrará, solo hay que darle tiempo al tiempo,aunque quizás algunos no encuentren amor, hasta que se reúnan con los Ángeles en el reino del cielo.
Amar obsesionadamente, no es amar, como dice el refrán: si en verdad quieres a alguien déjala ir, y si es para ti volverá, sino, nunca lo fue.
Solo recuerda que las cosas pasan por alguna razón, lo malo trae algo bueno, y a veces lo bueno tiene algo malo, solo depende de tu perspectiva de la vida, nunca veas solo el lado negativo de las cosas, ni tampoco solo veas el positivo.
Lo que tienes que hacer es fijarte en ambas partes, valorar las cosas positivas que resultaron de tus acciones y corregir las cosas negativas, pues solo de esta manera podrás crecer espiritual y mentalmente.
Las lágrimas son el consuelo del alma, son el parche de las penas, son la expresión del corazón, lloras cuando pierdes a un ser querido o cuando un amor no es correspondido, pero son mejores las lágrimas que derramas cuando te llenas de alegría porque tus sueños son realidades, tus deseos son acciones, y tu amor es real, no de ficción.
Recuerda que solo se vive una vez, ama sin límites, sin fronteras o temores.
Ama y deja que te amen, vive tu vida poniendo amor en todo lo que haces y espera que el destino te de aquella persona a quien vayas a amar eternamente, pues cuando ésta llegue tu corazón se dará cuenta y te lo dirá.
Pero no significa que te sientes a esperar, significa que tendrás que conocer gente, que te llenará de experiencias, las cuáles te harán crecer y aprender.La mayoría solo serán enamoramientos pasajeros, que no dejan huella, pero sí dejan rencores, que lo único que hacen es amargar tu vida, pero tú dales la espalda, vive con el corazón no con la mente, piensa antes de actuar y no después de pagar, no lastimes corazones ajenos, pues corazones ajenos te lastimarán a ti.
No desperdicies tiempo de tu vida en vicios, o en sueños que esperas que se cumplan, la única manera de cumplirlos es actuando. No dejes que solo sean sueños, hazlos realidad, ten fuerza de voluntad y recuerda que hay dos cosas que todo lo pueden, la fe y el amor, pues vivir SIN AMOR NO ES VIVIR.
Cuando te preguntas por qué y no tenes respuesta no hay paz, te sentís caer al vacío, no hay pregunta que duela más que ‘por qué’. Y necesitamos entender eso que nos inquiera, nos perturba, nos genera ansiedad.
No entender nos enmudece. Habrá que aceptar lo que no tiene explicación, eso que ocurre sin que sepamos por qué. Ese absurdo que amarga nuestra existencia, eso que nos deja en soledad preguntándonos una y otra vez por qué, por qué. Ese sin sentido que vuelve nuestra vida irreal, ese por qué que necesita una respuesta urgente, esos por qué que desesperan. Cuando lo absurdo es tan absurdo ya nada importa.
Quizá se trata de aceptar que en la vida hay cosas que no tienen explicación… o sí."
Quizá se trata de aceptar que en la vida hay cosas que no tienen explicación… o sí."
No hay excusas para mí,
yo ya no puedo mentir,
todo me gustó de ti.
Por tu risa y tu belleza siento una adicción.
Tu mirada sin clemencia,
me traspasa me atraviesa
y desordenada mi cabeza.
Nada se compara a ti, desde el día en que te ví, no hay segundos en los que no piense en tí. Desde que te conocí no puedo vivir sin ti en el mundo nada se compara a ti. Estás echo para mí. Como te puedo decir, te deseo a morir. Eres todo y mucho más de lo que siempre soñé. Perfecto para mí. Por tu boca, por tus besos, siento una adicción.Tu mirada sin clemencia, me traspasa me atraviesa y desordenada mi cabeza.
yo ya no puedo mentir,
todo me gustó de ti.
Por tu risa y tu belleza siento una adicción.
Tu mirada sin clemencia,
me traspasa me atraviesa
y desordenada mi cabeza.
Nada se compara a ti, desde el día en que te ví, no hay segundos en los que no piense en tí. Desde que te conocí no puedo vivir sin ti en el mundo nada se compara a ti. Estás echo para mí. Como te puedo decir, te deseo a morir. Eres todo y mucho más de lo que siempre soñé. Perfecto para mí. Por tu boca, por tus besos, siento una adicción.Tu mirada sin clemencia, me traspasa me atraviesa y desordenada mi cabeza.
Vivimos viendo sin ver. ¿Por qué nos cuesta tanto ver de verdad? Ver lo que es tan evidente. Somos curiosos, queremos ver, ver todo ¿Pero estamos preparados para ver de verdad lo que hay para ver?
Todo lo que tenemos que ver está ahí, siempre está ahí a la vista, lo importante nunca está oculto, solo se trata de querer verlo.
Cuando queremos podemos ver con los ojos, con la nuca, con el alma, ver hasta lo invisible.
Ver, verte, verme ¿podes verme, puedo verte? Estoy acá, estás ahí, si queres podes verme, solo tenes que querer. Estás vivo y solo debes despertar ¿Podes? ¿Queres?.
Todo lo que tenemos que ver está ahí, siempre está ahí a la vista, lo importante nunca está oculto, solo se trata de querer verlo.
Cuando queremos podemos ver con los ojos, con la nuca, con el alma, ver hasta lo invisible.
Ver, verte, verme ¿podes verme, puedo verte? Estoy acá, estás ahí, si queres podes verme, solo tenes que querer. Estás vivo y solo debes despertar ¿Podes? ¿Queres?.
La vida es un cuento, y en ese cuento el tiempo es un personaje central. No importa si es pasado, presente o futuro si hay mucho o poco tiempo, solo importa el tiempo que tenemos y lo que haremos con él. Pero además del desconcierto en el futuro nos esperaba algo más.
Nuestro extraño viaje al futuro no fue una excursión mas bien fue una aventura donde nos esperaba una peligrosa misión. Dejamos un tiempo difícil, un tiempo de cambios, un tiempo peligroso. Pasado, presente y futuro no son más que puntos de un camino que se recorre ida y vuelta. A veces un amor del pasado se hace presente y nos lleva a un nuevo futuro. Para las cosas importante como el amor no hay pasado, presente ni futuro…Simplemente “NO HAY TIEMPO”.
Te diría tantas cosas que no puedo decir con palabras, cada vez que no puedo decir lo que siento me quedo muda, tal vez es lo mejor, a veces es más claro un gesto que una palabra. A veces los gestos son más tercos que las palabras, uno puede cerrar la boca, pero enmudecer el cuerpo es casi imposible, salvo pequeñas excepciones, claro. Salvo que te paralicen el cuerpo con un gesto tan implacable que te dejen durísimo. Tan duro como yo ahora, que te besaría y solo así podría decirte lo que siento por vos. Y a veces los gestos son tan claros que nos dejan mudos, casi con la boca abierta.
Cuando tenía 7 años le saque dos cachorritos recién nacidos a una perra.
Fue una travesura pero los cachorritos se me cayeron y murieron. Cuando la perra volvió se desesperó buscando a sus cachorros, su ladrido era un grito terrible.
La travesura dejó de ser divertida, la desesperación de la perra me empezó a angustiar, nunca me pude sacar ese grito de la cabeza, soñaba con esa perra ladrando y ladrando.
Nunca pude olvidarme de esa perra ni de ese alarido desesperado, nunca pude sacarme la angustia por no poder reparar lo que le hice.
Hice cosas terribles en mi vida, cosas de las que me arrepiento, cosas que nunca terminaré de reparar. Pero el ladrido de esa perra me persigue, me atormenta.
Ese ladrido va trabajando de a poco. Al principio apenas te incomoda, es como una pierda en el zapato, pero después no te deja caminar.
La culpa es como un perro que ladra, no muerde, pero está todo el tiempo presente, es imposible dejar de escucharla.
La culpa te cierra la boca, y el corazón. La culpa te enceguece, la culpa te encierra, la culpa te mata en vida.
El arrepentimiento siempre llega tarde, pero nunca es tarde para intentar arreglar eso que hiciste mal. Reparar no vuelve el tiempo atrás pero te permite mirar hacia adelante.
Tal vez jamás deje de escuchar el ladrido de esa perra. Tal vez siempre me atormente .Tal vez nunca pueda olvidar esa perra desolada llorando por sus cachorritos, pero tal vez pueda reparar algo.
Tal vez algún día pueda escuchar el ladrido de un perro y ya no sentir culpa por lo que hice
Fue una travesura pero los cachorritos se me cayeron y murieron. Cuando la perra volvió se desesperó buscando a sus cachorros, su ladrido era un grito terrible.
La travesura dejó de ser divertida, la desesperación de la perra me empezó a angustiar, nunca me pude sacar ese grito de la cabeza, soñaba con esa perra ladrando y ladrando.
Nunca pude olvidarme de esa perra ni de ese alarido desesperado, nunca pude sacarme la angustia por no poder reparar lo que le hice.
Hice cosas terribles en mi vida, cosas de las que me arrepiento, cosas que nunca terminaré de reparar. Pero el ladrido de esa perra me persigue, me atormenta.
Ese ladrido va trabajando de a poco. Al principio apenas te incomoda, es como una pierda en el zapato, pero después no te deja caminar.
La culpa es como un perro que ladra, no muerde, pero está todo el tiempo presente, es imposible dejar de escucharla.
La culpa te cierra la boca, y el corazón. La culpa te enceguece, la culpa te encierra, la culpa te mata en vida.
El arrepentimiento siempre llega tarde, pero nunca es tarde para intentar arreglar eso que hiciste mal. Reparar no vuelve el tiempo atrás pero te permite mirar hacia adelante.
Tal vez jamás deje de escuchar el ladrido de esa perra. Tal vez siempre me atormente .Tal vez nunca pueda olvidar esa perra desolada llorando por sus cachorritos, pero tal vez pueda reparar algo.
Tal vez algún día pueda escuchar el ladrido de un perro y ya no sentir culpa por lo que hice
Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.
No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.
Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .
Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.
Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .
Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.
Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?
Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.
Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan
Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.
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